lunes, 28 de abril de 2008

SUAMOX


He tenido que pasar más de dieciocho horas en un bus por culpa de los Hijos del Neón, en su último ataque, a punta de piedra, yesca y pedernal, destrozaron tres aviones y de alguna manera incomprensible destrozaron la pista del aeropuerto. Así que por lo tanto, mis últimas horas las he pasado al lado de un borracho que no dejaba de incordiar, de tras de una gorda suprahumana que se las arreglaba para deformar el espaldar de su asiento y cerca del niño llorón más desesperante del planeta.

Suamox, la ciudad-puta, es una pileta nauseabunda de hedor y catastrofe, al menos en su entrada. En este momento estoy en un hotel piojoso (no encontré nada bueno, todo estaba reservado u ocupado) y muero de asco y ansiedad.

Isabel aún no contesta.

sábado, 26 de abril de 2008

ISABEL Y SUAMOX


Isabel no llama ni contesta el teléfono ni mis correos electrónicos. Sus familiares tampoco me dan información sobre ella.
No escribo hace una semana. Mi trabajo como Disparaletras de la Maistock Corp. me preocupa pero no me quita el sueño, Isabel si. Veo las noticias y pienso en la nota desesperada que aquel hombre escribió hace algunos días en este blog, esa nota extraña que hablaba sobre zombies, pienso también en los Gifty que cada vez parecen más comunes (algunos hablan sobre bandadas que vienen desde Taz-Nel (la editorial quiere hacer el Lanzamiento del libro en la Feria de Suamox como una sorpresa), Pienso en esa extraña y triste tribu urbana que asola esta Tierra de Muertos, pienso en mi encuentro con Darlon Noar, pero sobretodo pienso en Isabel.
La casa parece un chiquero. He leído todos los libros para niños y jóvenes de la biblioteca de Isabel, esos libros que siempre me parecían la promesa del hijo sobre el cual Isabel y yo hacíamos planes a corto, mediano y largo plazo. Me alimento de comida chatarra y cigarrillos.
Leo la nota de Isabel por enésima vez y ese Necesito un tiempo para pensar me duele en lo más profundo del corazón.
Voy a Suamox, el corazón de las tinieblas en este país del Sagrado Corazón, este país con sus Narco-Guerrilleros-Para-Políticos que lo están infestando todo; voy hacia la Ciudad Oscura, la Ciudad Laberinto, la Ciudad Burócrata, la Ciudad de Mierda que me ha robado lo que más quiero.
Mando al diablo todo aquello que me obsesiona, organizaré mis maletas y me perderé en el tétrico laberinto de mi indolencia y mi confusión e iré en busca de Isabel doquiera se halle en las entrañas de ese monstruo que devora ilusiones vestido de neón.
Como habitante de esta Tierra de Muertos tengo derecho a viajar a los suburbios del infierno. Visare mi pasaporte y sin Virgilio me hundiré en los Nueve anillos de Suamox…

viernes, 25 de abril de 2008

SOLEDAD

Han sido días movidos en Kalí. Los muertos parecen haber salido de sus tumbas e iniciado un abatalla contra los vivos ( al menos así lo afirma un visitante del blog, quiene en una nota desesperada, precipitada y confusa afirma que seremos pronto una tierra yerma). Los Hijos del Neón siguen haciendo de las suyas, sin embargo nada de eso me importa. Cada noche tiene mucho de terrible al acercarme a casa y saber que Isabel no está conmigo.
Soy un abestia que ha perdido su capacidad de estar sólo, que ha perdido la costumbre de estar consigo mismo en paz.
Me descubro, curioso, olfateando otras carnes a mi paso, observando como si en cualquier momento fuese a iniciar la cacería. Pero en evrdad no es la carne lo que importa, son las horas eternas frente al ordenador sabiendo que ella no está allí esperándome.

martes, 22 de abril de 2008

AL FIN....

En http://elnombredelarosa.blogia.com la esperada obra deCarlos Sánchez, como celebración del día del Idioma, "Los Payasos Marcianos Travestis y la Merétriz Intergaláctica"

domingo, 20 de abril de 2008

EL PUERTO DE VENTURA


El Puerto de Ventura es un lugar inhóspito y difícil. Fui allí en busca de los orígenes de la historia de Sebastián y el faro de Kalí. Algunos viejos marinos recuerdan a Sebastián, hablaron de sus destrezas en una mezcla de español con lenguas raras, a menudo terminamos comunicándonos por señas alrededor del ron o el aguardiente. Hubo uno que se bebió tres tragos de maistock sin inmutarse. Ahora entiendo el dicho ese de los hígados del marino.
Al parecer Sebastián se embarcó desde los doce años de edad y pocas veces tocó tierra en más de cuarenta años de servicio en diversas embarcaciones. Alguien lo describió como un místico del océano, hubo alguno que habló de él con un temor reverente, a otros le sorprendió que estuviera vivo. Ese hombre es ahora como un pez fuera del agua, dijo un marino veterano de esos que llevan un parche en el ojo.
Fuero de su amor por el océano nadie recuerda que mencionara alguna vez un padre, hermano o familia alguna. Alguna vez le conocieron una mujer el algún puerto del mediterráneo, o quizás fueron varias, no ha dejado descendencia.

ISABEL SE HA IDO…

Isabel se ha ido. Anoche cuando llegué del Puerto de Ventura encontré una nota sobre la mesa del comedor diciéndome que se iba a Suamox. Los motivos no faltan por supuesto mis ausencias que se han prolongado por semanas fuera de la ciudad, la enfermedad de un familiar cercano en Suamox, la creciente ola de violencia en Kalí…
Desde el retiro misterioso de Los Hijos del Neón hace unas semanas Kalí se convirtió en una tierra de nadie donde diversas bandas buscaban llenar el vacío de los seguidores de Skin. Al lado de su nota Isabel me ha dejado los últimos periódicos (sabe que cuando me ausento no sigo las noticias), los titulares son más que alarmantes, Los Hijos del Neón han retornado con una violencia inusitada incluso para ellos. Su comportamiento ha variado, atacan ahora con armas dignas del neolítico, flechas de punta de piedra, hondas, lanzas e incluso cuchillos de obsidiana y pedernal; su indumentaria también ha variado, llevan el torso descubierto pero decorado con diversos tipos de pintura al igual que el rostro. Sobre los jeanes usan taparrabos. Nadie ha reportado a Skin. Los ataques de las últimas noches han dejado docenas de muertos entre policías y civiles. Los supervivientes son dejados por lo general sin ojos, orejas o narices.
Entiendo a Isabel, por supuesto, pero esto no quita el dolor que siento en mis entrañas al no saberla aquí.
Maldigo la tecnología que no le permitió comunicarse conmigo para avisarme, mi maldito celular estaba descargado.
Suena el teléfono, debe ser Isabel…

sábado, 12 de abril de 2008

ARIST


El Tarmadón realiza una clasificación de seres. Los primeros son los Arist, los soñadores, categoría a la cual – aún a pesar de su confusión, pertenece Eyanael; la segunda categoría son los Maklind, una mezcla bastarda y antinatural de sueños y realidades; la tercera categoría son los seres humanos, es decir los sueños de Eyanael.
El Tarmadón nunca dice como distinguir de manera clara a un representante de los Arist. Y en este momento esto me parece importante porque acabo de pasar una semana en Madein y podría jurar que me tope con un Arist llamado Darlón Noar.
Como periodista he visto muchos engaños y triquiñuelas, he aprendido a distinguir las llagas falsas de las verdaderas en las piernas de los mendigos y que personas alquilan niños para mendigar y cuando el dolor es verdadero. No creo que hubiera ningún cameo en lo que vi.
Cuando hay una pelea en un bar la gente por lo general se aparta y si es posible se va del lugar cuando se arma una gresca grande. En esta ocasión vi a un hombre desesperado sacar un arma de fuego y disparar en repetidas ocasiones sobre un hombre de edad, hasta que el revolver quedo vacío. Lo que siguió aún no lo creo del todo. Sobre el caído se acercó un hombre vestido de negro por completo, incluido un abrigo, y con sólo poner sus manos encima de las heridas estas no sólo sanaron sino que las balas fueron expulsadas del cuerpo. No hubo ningún brillo sobrenatural ni nada que se le pareciera. Tan sólo el sonido del claro de luna de Beethoven sonando en la juke-box, cuando se marchó.
No había nada más que lo distinguiera, su acento no era extraño, ni se veía de alguna manera más definido, no olía de manera diferente e incluso fue al baño. Estos detalles lo sé porque yo estaba hablando con el hombre, aquel que me dijo que se llamaba Darlón Noar, que curo a un hombre que debió haber muerto y que salió luego sin musitar palabra ni el semblante demudado.
¿Será que somos simples sueños de un dios demente llamado Eyanael?