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domingo, 1 de diciembre de 2019

GIGANTE



El gigante desató su ira sobre el pueblo. Aplastó casas, cambió el curso de los ríos, desecó lagos, sembró desiertos y arrasó con bosques enteros. El pueblo entero huía desconcertado y atemorizado. Aquello que nunca habían imaginado, de lo que solo habían escuchado hablar en leyendas, sucedía ahora, el cielo se les venía sobre la cabeza. Así que hicieron lo único que se les ocurrió, llamaron a los héroes, los alados, los bendecidos, los poderosos. Y los héroes se lanzaron feroces sobre el gigante, quien reculó por un momento, pero se recompuso con facilidad y siguió sembrando el caos, mientras trozos de héroes llovieron sobre lo que quedaba del pueblo. 

Una voz poderosa retumbó en el cielo en un idioma desconocido y el gigante al fin se detuvo, y salió corriendo donde su mamá porque ya era hora de almorzar.

sábado, 26 de octubre de 2019

HALLOWEEN



El robot se levantó en medio de un campo de calabazas un 31 de octubre. No sabía de dónde venía ni cual era su objetivo en la vida. Con rapidez, sin embargo, los habitantes del pueblo lo tomaron como uno de los suyos. Alabaron la calidad de los detalles de su vestuario, su exquisito buen gusto, la forma en que el sol hacía centellear el metal que era su piel; la forma en que se había metido en el personaje. El robot los dejó hacer porque no sabía de qué forma reaccionar. A sus palabras respondía con luces de colores, que ellos no terminaban de entender.

En la mitad de la noche, justo cuando el mejor disfraz iba a ser escogido, el robot vio una figura que se escondía detrás de una bruja y un espantapájaros. De inmediato se encendió una luz de advertencia en su visor y se activó sistemas de armas. Al día siguiente el borracho del pueblo llamó a la policía. Diez años después nadie sabe qué originó esa matanza de Halloween.

sábado, 19 de octubre de 2019

BIBLIOTECA



Quemó la biblioteca por entero. Redujo a cenizas cada tomo, cada página, cada recuerdo asociado con ella; quemó cartas, flores secas, plumas encontradas, notas de amor. Quemó fotografías, muñecos separadores… quemó su vida entera. Con cada libro que quemaba sentía que se iba una fibra de su ser, de su alma eterna; con cada página condenada al olvido, sentía que la esperanza de cualquier futuro se desvanecía.

Pronto las llamas crecieron alto y comenzaron a rodearlo. Llamas alimentadas por amores imposibles, por búsquedas de venganza, por revisiones históricas, por ásperas naves que surcaban el universo de futuros inconcebibles, por sesudas revisiones de los hechos a la luz de argumentos cada vez más oscuros; por raudas líneas de luz hechas palabras…

Pronto ardió su carne también, y después de su carne ardieron las calles, la ciudad y el país entero, para luego apagarse y dejar al mundo entero sumido en las tinieblas.

Tiempo después, el Cromañón le dijo a otros, ¡qué buena fogata aquella!  

sábado, 5 de octubre de 2019

METEORITO



Lo predijo la NASA  con exactitud matemática y cuántica. Estábamos condenados. El meteorito caería exactamente a las tres de la tarde, el día de cumpleaños de Juana, la hora precisa en la que Juana había nacido. Como hecho curioso hay que señalar, que en lugar de la serie de números y letras con la que se conocen a los meteoritos, a este le habían puesto Juana. Juana, la persona, no el meteorito, por supuesto, no se inmutó. Fue meticulosa La niña perfecta, la niña de papi, el centro de su grupo de niñas populares, decidió que aquel día era suyo y de nadie más. Así que se escapó de su cortejo de aduladores, se bebió en media hora una botella de whisky acompañada de un cigarrillo de su hermano; encontró la dirección de su profesor de biología, se metió en su casa y le robó un beso antes que él siquiera supiera qué estaba pasando; luego liberó unos cachorros atrapados en una tienda de mascotas. Aún no eran las diez de la mañana y ya el meteorito se dejaba ver a simple vista en el cielo azul. De no ser así, yo estaría envolviendo el regalo de Juana, y estaría preparándome para decirle todo lo que sentía por ella. En cambio sólo le hice de chofer para que ella hiciera todo lo que quería hacer. A las 2:58 de la tarde, le pregunté si quería ser mi novia. A las 2:58 con 3 segundos me había dicho que sí. A las 2:58 con 20 segundos nos estábamos besando; el primer beso de mi vida, el último de la vida de Juana.  A las 3: 01 el meteorito había pasado de largo, se había arrepentido a último minuto dejando atrás un mundo en caos, pero con la mano de Juana entrelazada con la mía.

sábado, 28 de septiembre de 2019

EL MAESTRO



El flautista salió a escena y se paralizó al ver a la multitud. Para ser más precisos, se paralizó al sentir los ojos de su antiguo profesor de música sobre él. Los ojos penetrantes de aquel profesor - segunda fila, tercer lugar contando desde la derecha- que le había enseñado todo lo que sabía desde que supo que la música era lo que le apasionaba. Recordó, bajo el silencio atronador y los reflectores, cuando él le ayudó a sacar su primera melodía, cuando le conoció por primera vez, cuando le presentó su primera chica, cuando ganó su lugar en la sinfónica, cuando le mató diez años atrás…

sábado, 21 de septiembre de 2019

LA CHICA DE LA VENTANA



La vio desnudarse a lo lejos en su ventana. Era solo una silueta que se recortaba contra las cortinas, eso fue lo que más le llamó la atención. Abandonó la página pornográfica que estaba investigando y se quedó atrapado en esa silueta que se cambiaba de ropa tan lejos, tan ajeno a él, y aun así tan real.  No supo cuánto duró ella en cambiarse, pero sí se dio cuenta que su recuerdo le acompañó toda la mañana, y luego, la semana entera. El sábado en la tarde, con sus padres lejos, se percató de que se había olvidado de las chicas de las páginas, del qué pasaría si…. En la noche estaba pendiente de la ventana anónima. No lo defraudó la espera.

La chica de la ventana no tenía edad, por lo que sabía podía ser una anciana de treintaypiola tanto como una chica de su edad. Esa era parte de la magia. Comenzó a buscarla. Así dio con Carla y luego con Eloísa y con Agata y Andrea y Daniela. Olvidó a las chicas de la red y se concentró en las chicas de la realidad. Con los años nunca supo si había encontrado a su chica de la ventana, sólo supo que encontró muchos tipos de amor y muchos de ellos reales. La chica de la ventana, la intangible chica de la ventana lo había llevado de la virtualidad a la realidad, del podría al ser.

sábado, 7 de septiembre de 2019

CANCIÓN



Se le había pegado una canción. Se le pegó sin razón alguna, vino de la nada y de la nada se le pegó. Se descubrió tatareándola en medio de un examen y de ahí se la llevó consigo al baño y luego al partido de baloncesto. Era una cosa pequeñita, una tonada simple y dulce, de la que se sabía sólo uno o dos versos. Hablaba de amor, por supuesto, aunque aún no se había enamorado. La canción le acompañó a casa, y aunque normalmente ninguna canción le había durado tanto tiempo en la cabeza no le molestó, le hacía  compañía. La canción incluso sobrevivió a su jornada en el gimnasio. Una y otra vez, los mismos tres o cuatro versos que ya estaban comenzando a perder sentido de tanto ser repetidos. Hablaba del amor, por supuesto, aunque aún no se había enamorado. Entonces, comenzó a escuchar la canción, no ya en su mente sino con sus oídos, sonaba cerca, así que se dirigió a su origen y se encontró de pie frente a un apartamento con la puerta abierta, un bose a todo volumen y alguien que cantaba a todo pulmón su canción. Hablaba del amor, por supuesto, aunque aún no se había enamorado. Eso, claro está, podía cambiar en cualquier momento.

sábado, 31 de agosto de 2019

LA BALLENA



Fue uno de los que escuchó el canto de la ballena, y con ellos se reunió al pie del valle. La ballena cantaba y ellos se embelesaban en las figuras que se iban formando en su mente; figuras que hablaban de un nuevo comienzo y de una nueva tierra erigida sobre las cenizas de la anterior; figuras que hablaban de una promesa.

Como él eran cientos de chicos los que escuchaban a la ballena, libres de la imposición de sus padres y del colegio y de todo lo que quisieran los mayores. Además, la ballena era sabia. No a la manera de los adultos, si no a la manera de los dioses. Había nadado miles de kilómetros en el océano y luego sobre la tierra llamando a sus seguidores para hablarles de la nueva tierra y la nueva promesa. Él había escuchado muchas veces esas promesas, y por eso no las creía. La había escuchado de los creadores de internet, y de los presidentes y de los youtubers, y de sus padres, e irremediablemente todos habían mentido. ¿Por qué creer entonces en la ballena?

Entonces ella le habló sólo a él, y en su escepticismo basó su iglesia. Aquella fue la mañana del Octavo día.  

sábado, 24 de agosto de 2019

Mundo

Desnudó el ojo de su mente sin que sus superiores se lo ordenaran. Desnudó el ojo de su mente en el instante justo en que terminaba el Jardín. Ya había creado el caballo y el diplodocus y el mamut lanudo y el tigre dientes de sable y el armadillo. Sólo le faltaba el culmen de su creación, pero justo entonces desnudó el ojo de su mente, el que le permitía atravesar el límite de los tiempos, el que le permitía leer el pasado y el futuro, y lo que vio no le gustó. Sintió que algo le atravesaba en lo profundo y dejó las cosas así, incompletas, lejos del Plan que sus superiores tenían para aquel mundo. Entonces descansó y vio lo que había hecho (y lo que había dejado de hacer) y le pareció bien. 

martes, 16 de julio de 2019

ELSEWORLDS




Todas las noches cruzo el cielo de la ciudad vestido de murciélago emprendiendo mi cruzada. En una ciudad sin justicia, yo soy la justicia. En una ciudad sin ley, alguien tiene que ser la ley. Poco a poco les he enseñado a los criminales a temer el murciélago en mi pecho, a contener el aliento cuando las sombras sobre sus cabezas parecen moverse. No hay aquí lugar para el mal, y la única oscuridad permitida es la que me esconde. Hay también otros, por supuesto, aquellos que han sido abandonados en la miseria, en las calles y debajo de los puentes. A ellos me acerco en silencio y sin la dureza de mi mirada ni la frialdad en mi voz. Les llevo algo de comida, algunos dulces y les cuento, cuando puedo, las historias de los soldados que han caído a mi lado; les cuento acerca de lo duro de mi soledad. Sé cuando ellos lo entienden, comprendo entonces que tal vez haya oportunidad de tener de nuevo a alguien a mi lado.

El baile se prolonga lo que mis adversarios lo permiten. Les dejo historietas para que sepan de antemano cual es el papel que de ellos espero. Me es indiferente su género, solo espero de ellos obediencia, fortaleza y fe. Solo cuando siento que están preparados los llevo conmigo a la cueva. Les pido que se desnuden y los baño con mis propias manos. Busco acostumbrarlos a la tersura del látex y el cuero. Se estremecen en mis manos, primero de miedo y luego de placer, a medida que se acostumbran a mis manos, a mi cuerpo. Al principio hay gritos y rabia; luego hay resignación y lágrimas. Poco a poco entienden que al margen del dolor, no tienen a nadie más que a mí en su vida, que el lugar más seguro es a mi lado. A veces se quiebran en mis manos como juguetes frágiles, y me prometo a mí mismo que no volverá a suceder, que es la última vez, pero las calles ponen a otro en mi camino.  

El último lo encontré cerca de un circo. Dormía cerca de las jaulas de los monos. Este no tenía a nadie. Nadie que lo extrañara, nadie que lo buscara en ninguna parte. De buena gana recibió mi comida, conversó conmigo, escuchó con avidez mis historias, y me esperaba en las noches. Luego, todo sucedió muy rápido. Él abría mi bragueta, cuando de repente se encendieron un montón de luces rojas y azules, y un  hombre vestido de payaso corrió hacía mí con un arma en la mano. Luego me pusieron esposas y escuché algo de un lugar nuevo especial para mí, el Asilo Arkham. Entendí entonces que en este mundo, el payaso había detenido al murciélago.


viernes, 12 de julio de 2019

LO HAGO POR MI HIJO


- Quiero que entienda que esto no es personal Marcos - , Dijo Jorge a su vecino del 312.

Marcos no respondió. La cinta en su boca se lo impedía.

- De hecho, lo hago por mi hijo, Juan. Usted conoce a Juan. Apenas ha entrado a  la adolescencia, y de un día para otro ya no quiere salir. Dice que tiene miedo Marcos. Tiene miedo.

Marcos asintió, como si supiera lo que se esperaba de él. En algún momento su exesposa traería a su hija, y no sabía qué podría suceder. A duras penas sabía de Jorge. Un hombre que parecía amable, muy educado, siempre saludaba y respondía los saludos de sus vecinos. Algunas veces incluso hablaba con los perros como si fuesen niños pequeños. Dos o tres veces lo había visto con un niño de aspecto tímido tomado de la mano. Él y su hija se habían sonreído en algún momento. Ese hombre, su vecino desde hacía quizá unos siete años, había tocado a su puerta cinco minutos antes, con la excusa de necesitar algo de leche de forma urgente, y luego le había amenazado con un arma. Lo había atado a la silla y le había puesto una cinta gris en la boca. Justo como en las películas.

- Sólo voy a tener esta oportunidad de hablar con alguien Marcos. Después de esto, todo lo haré de una forma mecánica, industrial. Juan tiene miedo del futuro. Ha visto muchos documentales en Netflix y leído muchos periódicos acerca del calentamiento global y la contaminación. En casa intentamos reducir nuestro impacto ambiental por él. Aprendimos a hacer compostaje, cambiamos el desodorante por piedra lumbre y nos lavamos el cabello con bicarbonato de soda. ¿Sabe que el bicarbonato de soda sirve para casi todo? Mi madre tenía razón sobre eso. Muchísima razón. Nueve de cada diez médicos recomiendan el bicarbonato de soda para tratar la gastritis inicial. En todo caso Marco, a Juan no le ha parecido suficiente. Ha intentado difundir sus ideas en el colegio y le han dicho hippie cochino. Jorge torció el gesto por un momento y se quedó en silencio. Finalmente llegó a la conclusión de que el problema es la gente. Es la gente y no lo discuto. Somos muchos. Pero sabes cómo son los chicos de hoy. Mucha palabra y poca acción, y él es como todos los adolescentes, como cangrejos, ¿sabes? Ponen sus mejores caras de duros, pero por dentro son blanditos, como los cangrejos. El caso es que como padre tengo un deber, hacer del mundo un lugar mejor para él. Y tu no te ayudas Marcos. No reciclas, estás a favor del uso del glifosato, no asistes a las marchas en contra del fracking. Eres demasiado gente. Demasiado. Gracias por escucharme Marcos, espero tu familia lo entienda, porque si no cambian su forma de vida me tocará hacer con ella lo mismo que contigo.

- Gracias por entender Marcos- dijo Jorge amablemente antes de dispararle en la cabeza.      

lunes, 8 de julio de 2019

ZORRO



Dibujó una y otra vez el maldito animal. De frente, de espalas, desde arriba, desde abajo. Dibujó con detalle desde la punta de la nariz hasta el puto culo; lo dibujó tipo anime, tipo cartoon, art deco, de los 50´s; incursionó en el dibujo a lapicero, digital y hasta en la pintura al óleo; lo dibujó cachorro, hembra, anciano, alfa y beta. Sin embargo, no importaba como lo hiciera, el cliente siempre lo rechazaba. Demasiado realista, muy animado, muy infantil, muy irreal. Entonces comenzó a no dormir, abordó el asunto del zorro, no ya como una mera campaña comercial, sino como si fuera una obra maestra, la obra de su vida. El puto zorro de los cojones. Se obsesionó.

Comenzó a verlo en los parques y en los cines; en las escaleras de los centros comerciales; lo vio en las calles y hasta en el transporte urbano. El día antes de la entrega, de la nueva entrega, cayó dormido finalmente. Entonces soñó con él. Un zorro minúsculo. Una cosita preciosa y juguetona que corría por un campo verde (referencia 17-5641 esmeralda Pantone©) que inspiraba frescura y perfección, una ligera gota de sangre sobre su hocico; un zorro que ni en su mejor trabajo había podido concebir. Entonces, por un momento, solo por un momento, el zorro se dignó mirarlo a los ojos. En ese momento conoció la paz y supo que lo había logrado.

Al despertarse se sintió con un vigor renovado. Cuando entró a la agencia no alcanzó a sentarse cuando su jefe lo llamó.

- Lo siento –comenzó – no seguiremos con la campaña…
- ¿Por qué? – balbuceó él.
- Anoche encontraron muerto al cliente. Lo único que sabemos es que al parecer algo lo devoró…  


martes, 2 de julio de 2019

VUELO


Tomó el avión a Quebec dispuesto a huir de todos. No hubo nadie en el avión para despedirlo ni habría nadie para recibirlo. En ese momento tomó conciencia de lo solitaria que se había vuelto su existencia, y de cuanto en verdad disfrutaba de ello.

Se acomodó en la ventanilla del avión, sintió cuando alguien se sentó a su lado, abrió el libro de bolsillo que esperaba lo entretuviera durante el vuelo, fue a acomodarse los audífonos cuando escuchó por primera vez la voz a su lado.

     Horas después, al aterrizar, se dio cuenta que su vida solitaria y sufrida se había acabado en menos de lo que dura un vuelo a Quebec.  

sábado, 22 de junio de 2019

OVILLO



Como en toda historia de amor estudiantil, se separaron apenas terminaron sus estudios. Ella se fue a estudiar a Europa, él se fue de intercambio a Estados Unidos. Ella encontró un artista en Montmartre con quién vivió un par de años acompañados de botellas de vino y muchas crepes, engordó un poco y se sintió horrible cuando lo encontró con otra en la cama en la que habían dormido y proyectado su futuro, pensado en dos gatos y un perro. Quizás un niño.  Él encontró a la que pensó el amor de su vida. La historia fue muy graciosa, al menos para ellos, porque ella lo atropelló con su bicicleta cuando él salía del MOMA, y luego se sintió tan mal que cuidó de él mientras tuvo el yeso y luego un poco más, hasta que sin darse cuenta terminaron viviendo juntos.  Sin embargo, la relación se terminó porque él volvió a su país natal tras la muerte de su padre.

Ella encontró después de un tiempo a un pelirrojo precioso, con quien planeó tener niños, y cuando las cosas no se dieron decidió dedicarse a su carrera dejando el amor como una asignatura pendiente. Él se casó con una marroquí, pero cuando ella no pudo superar el hecho de que no podía tener bebés juntos se separaron de mutuo acuerdo y una nostalgia enorme en sus corazones, pero incapaces de seguir adelante.  
Se encontraron una noche, pasados los cuarenta. Ambos tenían sendas arrugas en el rostro. Él salía borracho de un bar, ella estaba paseando su perro cuando se miraron a los ojos. Ella lo empujó y lo salvó de que lo atropellara un carro. Retomaron su romance poco a poco. En verdad se reconocieron solo después de un par de semanas. El suyo fue esta vez un amor otoñal, lleno de reencuentros y tristezas, de una pasión reposada, de un futuro a manos llenas. Al fin y al cabo, el amor se tomó su tiempo, pero como siempre terminó dando con ellos. Justo como deben ser las cosas.

sábado, 15 de junio de 2019

EL FIN DEL COLEGIO



Cuando el colegio explotó todos lo celebramos. Era el fin de la opresión, el fin de todos nuestros miedos. Ya no habrían más profesores que nos dijeran qué hacer, ni nuestros padres tendrían donde abandonarnos mientras ellos trabajaban. Para mí significaba no tener que volver a encontrarme con las malditas que se burlaban de mi por todo y que me perseguían hasta el baño para reírse de mis uñas, mi cabello, mi nariz o la altura de mi falda. Para Juan significó que no lo jodieran más, que lo dejaran hacer nada en paz. Luego nos dimos cuenta de qué había pasado. Luego comenzaron a sonar las alarmas de bombardeos.

Para Juan significó tomar las armas. Le tocó llevar su propia espada y decirle adiós a los suyos desde la ventana trasera de un viejo autobús, irónicamente, escolar. Para mí no significó mucho más, la verdad, porque las malditas nunca abandonaron la idea de perseguirme, no descansaron hasta dejarme tirada en una zanja: sin uñas, sin cabello, sin falda.

sábado, 8 de junio de 2019

PRIMER AMOR



Se trataba del amor. Maldita sea, se trataba del amor. Se lo habían advertido y había pensado que todo era un juego que ya conocía: unos besos, unos abrazos, una tarde en el cine, las caricias, quizás un par de tragos, nada comprometedor; solo pasarla bien. Ningún compromiso, nadie hablaba de más entonces en el colegio, nadie lo ponía en duda, ni siquiera él mismo. Se empezaba y se terminaba con igual facilidad. Ahora, sin embargo, sentía que las cosas no funcionaban así, que no podían funcionar así.

Todo había empezado en el partido hacía ocho días cuando él le había tirado la pelota con esa mirada que le era tan propia, y luego en la mitad del juego cuando le había dado un nalgazo, así sin razón alguna. Luego, sin saber cómo ni porqué se habían besado y desde entonces se llevaban buscando y evadiendo, sin saber qué hacer. Así que  ahí, en medio de la noche, con una cerveza en la mano finalmente se armó de valor y marcó su número telefónico. El resto es historia, como en los cuentos de hadas.

viernes, 31 de mayo de 2019

EL CANTO



La escuchó en la gris mañana citadina. Escuchó su canto en el corazón de la ciudad, y su corazón se estrujó de miedo y de dolor. A su alrededor las personas se encogían de temor y de sorpresa, al igual que él buscaban el origen del canto. Al menos eso sucedió hasta que vieron como los edificios se comenzaron a derrumbar en el horizonte. Entonces comenzó la estampida humana. Cien personas; no, mil personas; no, un millón de personas corriendo todas en la misma dirección, huyendo del desastre. Un millón de personas empujándose, pisoteándose, arrastrándose, quebrando huesos a su paso, pasando por encima de piel y órganos vitales en su frenética búsqueda de escape. Un millón de personas; no, miles de personas; no, algunos centenares de personas, convertidas en un solo grito inarticulado, llenas de terror, mientras la ciudad se derrumbaba tras ellas quedando convertida en un montón de escombros, en un esqueleto de hormigón y varillas metálicas. Y por encima de todo ello estaba el canto. Mientras todos se habían arrastrado, empujado y destrozado entre sí; mientras todos habían buscado escapar; él, como un niño antiguo, seguía buscando el origen del canto, hasta que vio a la ballena inmensa eclipsar el sol y mirarlo directamente con sus ojos sabios. No escapó, ¿cómo podría escapar? Lleno de regocijo recordó las antiguas historias, se hizo a un costado de la ballena, tomó su aleta y caminó junto a ella reclamando su lugar en la Tierra.  


viernes, 24 de mayo de 2019

CRECER


Creció y se dio cuenta que la vida no era lo que pensaba. Se hastió de la rumbas y de los amantes ocasionales que le dejaban el cuarto oliendo a cigarrillo y licor. Se despertó entonces una noche a los treinta años dándose cuenta que su vida no tenía sentido alguno, a pesar de los millones y los autos y los perros y los yates y los viajes; se dio cuenta que estaba completamente solo y abandonado, principalmente por él mismo. Comprendió que se había traicionado. Comprendió que sus decisiones eran irremediables. Así, en medio de la noche, una oscuridad, un silencio insólito en medio de la noche, recordó una mirada, la mirada de alguien que le amó había tanto tiempo, con un amor tan profundo que podía doler cuando había deseado comerse el mundo a grandes bocados como un niño gordo comiéndose un pastel. ¿Qué sería de quien había esbozado esa mirada? Se sirvió un trago doble de la botella a su lado, luego otro y otro más, hasta de que tanto que le temblaban las manos sólo pudo derramarlo. Se dirigió a la ventana de su penthouse, adelantó su pie en el vacío y escuchó que alguien tocaba a la puerta…

sábado, 18 de mayo de 2019

HÉROE



Se quitó el casco, lo depositó a un lado. Luego se quitó el traje, quedándose tan sólo con unos pantalones y una camiseta ceñida. Maldijo el calor y apretó con fuerza  la pistola láser en su mano. Redujo su respiración para que ni siquiera ella lo distrajera de cualquier sonido que pudiera venir de la selva, de cualquier punto de la selva que lo rodeaba.

El primer ataque vino desde arriba. La bestia lanzó sus tentáculos sobre él y a duras penas pudo esquivarlos. En respuesta disparó y cegó un ojo y cortó un tentáculo verdoso que cayó justo a su lado derramando un líquido azulado y apestoso. El segundo ataque provino de su espalda y se limitó tan sólo al lanzamiento de una roca que lo tiró de bruces contra el suelo y lo obligó a soltar su arma. Luego, la bestia mutilada y furiosa cargó de frente contra él. Toda tentáculos, plumas y pico. Aprovechó la baba de los tentáculos para escaparse y volver a tierra una vez la bestia lo hubo alzado, entonces recuperó su arma y disparó todas las veces que consideró necesarias hasta dar muerte a su adversario, hasta que de él sólo quedó una masa carbonizada y la selva, el mundo, a su alrededor se redujo al silencio.

Se sentó contra un árbol y esperó con paciencia. Siete años después, una nave de salvamento encontró su cuerpo momificado, con el arma a un lado y los ojos cerrados. Sus labios sonrientes, como si hubiera podido morir en paz. Su nombre fue tallado en mármol en la Historia, pues él solo había permitido que la raza humana tuviera un nuevo planeta en el que pudiera vivir.

sábado, 11 de mayo de 2019

JUGUEMOS A LA SOMBRA



Despertó con los ojos hinchados de tanto llorar. Entonces lo recordó todo. Cuando entró al bar, cuando la vio en la barra, y justo entonces cuando el hombre entró, se le acercó y la besó en los labios. Justo como lo había hecho con él por vez primera esa misma tarde. Se había ido del bar directamente a casa, se había encerrado en su cuarto sin importar las preguntas de sus padres, y había llorado hasta que se había quedado dormido. No fue al colegio, por supuesto. No sabía siquiera cómo mirarla a los ojos. Sentía que su vida había acabado.

Le entró un mensaje de ella, preguntándole cómo estaba. La dejo en visto. Se sintió entonces invencible. Una hora después ella insistió preguntándole lo mismo. La dejó en visto una vez más, mientras por dentro pensaba en todo lo que quería decirle al tiempo que miraba su Instagram. Entonces, justo cuando su mente se había puesto muy creativa y particularmente malévola con los insultos, encontró unas imágenes extrañas. Ella al atardecer con un grupo de amigos, donde todos proyectaban una larga sombra, excepto ella. Más abajo, encontró una de ella, muy niña, donde parecía buscar algo en sus talones, algo que no estaba. Recordó entonces cosas extrañas, conversaciones en el colegio donde sentía que algo le espiaba, o al entrar al baño que una sombra le seguía. Una sombra. Le recorrió un escalofrío cuando entró un nuevo mensaje de ella.  Una línea breve línea: ven rápido, ella va por ti.

La investigación no llegó a nada concluyente. La policía no pudo levantar cargos sobre ella. Los padres de él aún esperan sur egreso.