viernes, 19 de abril de 2019

DESCASTADO

     
Lo declararon descastado y fue expulsado gradualmente de todos los países. La OBU (Organización de Bancos Unidos) no reconoció sus derechos y la UB (Unión de Bancos) lo declaró como un caso político y económico perdido. Así, vio poco a poco como el suelo bajo sus pies cedía, hasta que de exilio en exilio solo le quedó una pequeña balsa que lo llevó a un terruño en medio del mar de ninguna parte. Entonces ahí, solo ante el mundo entero, ante la economía entera, sonrió con una sonrisa sesgada y terrible, y en medio de ese terruño miserable y extraviado se declaró emperador de su propia Utopía.  

viernes, 12 de abril de 2019

LEYENDA


La primera vez que vio sacrificios, Keyza aún era muy niña, de hecho, estaba en su primera o segunda muda de plumas y el mundo aún todavía para ella un lugar de maravilla y descubrimientos. Lo que no sabía es que el mundo pudiese ser tan atroz. Los cuerpos de los suyos estaban colgados de las manos en toscos postes de madera, de cuyo extremo superior sobresalían cables que mantenían extendidas sus alas.  El resultado era una burda copia de un hombre pájaro en vuelo. Sin embargo, el rostro aún agónico de los sacrificados desmentía cualquier idea que pudiese estar asociada al goce del aire.
Se prometió que nunca permitiría que algún otro ser sufriera ese destino. Veinticinco años después enfrentaría a los suyos para cumplir su promesa. Veinticinco años después  se convertiría en leyenda al abandonar a los suyos rompiendo el límpido cielo con sus alas, llevando en sus brazos a un Maklind.

viernes, 5 de abril de 2019

ÓRDEN


Cuando el presidente del Banco ABC fue elegido como presidente del país, finalmente el caos se organizó. Lo primero que sucedió es que se reemplazó el concepto de ciudadanos por el de empleados.  Así que se comenzaron a hacer entrevistas a lo largo y a lo ancho del país para definir en qué puestos podía quedar cada persona. Una vez definidas y adjudicadas las plazas de trabajo, se les dio las gracias a quienes se habían presentado sin ser seleccionados y se les invitó a abandonar las oficinas; es decir, el antiguo país. De esta manera, dentro de las fronteras solo quedaron aquellos considerados útiles, aquellos que sabían seguir órdenes y que sabían contestar: sí señor, como usted desee.

viernes, 29 de marzo de 2019

ASPIRACIONES


Se arregló de nuevo el nudo de la corbata frente al espejo y salió para la entrevista del colegio. En la oficina lo recibió una criatura enorme frente a la que se sintió como una hormiga, a pesar de su metro ochenta de estatura. El hombre lo invitó a sentarse se sentó frente a él, tronó sus dedos, le sonrió con una boca amplia y llena de dientes como la de un tiburón, y luego le hizo la pregunta de rigor: ¿Por qué desea estudiar en nuestro colegio, señor Álvarez? No hubo otro saludo de por medio, ni siquiera una presentación.

Andrés parpadeó tres veces antes de siquiera darse por enterado que la entrevista no había comenzado y ya iba por la mitad. Sintió que estaba siendo medido y analizado sin ningún tipo de piedad.

Había acudido al colegio Itaú porque los modelos escolares basados en el mundo bancario se habían mostrado eficientes alrededor del mundo, garantizando a sus alumnos un empleo inmediato en sus call center o un empleo posterior en algunas de sus tantas compañías anexas dependiendo de la carrera que hubieran estudiado. Una vez miembro de la familia Itaú, siempre serías uno de ellos. Se interrumpió al sentir que la mirada de la criatura frente a él exigía una respuesta inmediata. Aspiró para iniciar a decir algo cuando fue interrumpido. Agradecemos su tiempo, señor Álvarez, dijo la criatura frente a él, pero parece no tener lo que requerimos, algo de arrojo, certeza y decisión. La criatura le ofreció la mano, y antes de que Andrés supiera que pasaba ya estaba fuera de la oficina. Andrés bajó la cabeza, salió del colegio Itaú, se quitó la corbata, se dirigió al paradero del bus, y espero a que pasara la ruta que lo llevara al colegio McDonalds más cercano.  

lunes, 25 de marzo de 2019

ESPANTO


Me levantó a las diez de la noche y me miro en el espejo. Veo mi piel pálida, mis dientes putrefactos, el gusano que me sale del ojo; veo los hongos que salen de mis ojeras; huelo mi aliento a tumba abierta. Me hace falta más tierra de cementerio en las uñas y en el sobaco, así que me pongo en ello. Alisto entonces mi mejor traje, todo raído y roto, sucio por el paso de los años y el escape entre espinos y alambradas. Mi madre me mira, dice que voy deslumbrante. Así que enfilo hacia el trabajo, y justo, poco después de entrar la encuentro. Bella como siempre, su piel resplandece bajo la luz de la luna en contraste con la oscuridad de su cuarto. El viento mece un poco las cortinas. De repente abre los ojos y por un momento conozco la paz que hay detrás de la muerte. Le muestro entonces mi mejor sonrisa, esa que mi mamá dice que es solo dientes, y me espanta su alarido.

No hay cómo, llevo más de dos años conquistándola y ella sigue escapándose, evadiéndome. Lo gracioso es que, tarde o temprano, cuando ella de su último suspiro, vendrá a mí, como las otras, sin remedio.   

viernes, 15 de marzo de 2019

CANSÓN





      Primero le lanzó una bolita de papel, a sabiendas de que ella no iba a saber quién había sido. Después se puso a imitar voces, justo cuando ella escribía la consigna de trabajo en el tablero, para que se exasperara. Justo entonces cuando iba a iniciar la explicación se decidió a levantar la mano. Ella le dio la palabra con la esperanza de que fuera a hacer un aporte, él pidió permiso para ir al baño. Cuando llegó pidió que le explicaran que había que hacer y cuando ella le explicó le dijo que no entendía. Pacientemente, casi dibujando las palabras con los labios, ella le repitió las instrucciones. La clase comenzó a marchar sobre ruedas y cada quien se dedicaba a lo suyo, fue cuando decidió que era el momento justo para darle un calvazo a Jiménez que se lo debía de la clase anterior.  Hasta ahí llegó la calma, la profe se salió de sus cabales, 5 minutos antes de que se acabara la clase, le recordó todos sus “crímenes”, inclusos aquellos que había cometido cuando estaba en Patos. Él, por supuesto, lo negó todo, mientras ella lo hacía acompañarla por un reporte a principalía. Dos horas después, conversada con Principal y psicóloga mediante, Juan respiró tranquilo y feliz. No sólo había perdido las clases de matemáticas y deportes, sino que había logrado estar dos horas con toda la atención de ella solo para él.

sábado, 9 de marzo de 2019

SUEÑO



     Me tiré sobre la cama sólo para tener que levantarme diez minutos después porque sentía que algo me caminaba en el cuerpo. Primero pensé que se trataban de hormigas. Ya sabes, esa sensación molesta de tener algo que camina por tu cuerpo, algo pequeño que no pude definir, que no termina de ser una molestia, pero que es, ni más ni menos, que una molestia. Sin embargo, pronto dejó de sentirse como hormigas y comenzó a sentirse como algo más grande. La imaginación me jugó una mala pasada y pensé que se trataba más bien de esas cucarachas recién nacidas, con sus malditas patitas y multitud de alitas. Dios, cómo odio esos bichos. Fui a prender la luz, pero aunque presioné el interruptor de la mesa de noche varias veces fue en vano, al parecer la luz se había ido. Comencé a desesperarme porque de repente la sensación no sólo estaba en mi piel, sino que comencé a sentirla más adentro, introduciéndose en mis músculos, luego en mis huesos. La sensación ya no era desesperante sino enloquecedora. Al fin, cuando sentí que algo irrumpía a través de mis ojos, caí en cuenta que debían ser gusanos. Al fin y al cabo ya llevaba diez días muerto en este hueco.